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Resfriado

Es una infección vírica respiratoria que cursa con inflamación de alguna o todas las vías aéreas, incluyendo nariz, senos paranasales, garganta, laringe y, a menudo, traquea y bronquios, además con otros signos asociados como:

- estornudos

- molestias nasales (congestión nasal, rinorrea)

- ojos llorosos

- dolor de garganta

- tos.

Puede parecerse a la gripe pero las diferencias principales son que la gripe produce fiebre elevada y que sus síntomas aparecen de modo repentino mientras que el resfriado rara vez produce fiebre y sus síntomas (estornudos, moqueo, obstrucción nasal, garganta seca y tos) aparecen de forma paulatina. Conocer las diferencias entre las dos enfermedad es importante porque en ciertas personas, las complicaciones de la gripe pueden ser fatales, cuando en el resfriado común, son menores.



El resfriado está causado por un amplio espectro de virus como: rinovirus (es el principal causante), virus respiratorio sincitial, virus de la influenza A y B, adenovirus y coronavirus. La transmisión de los rinovirus ( Imagen 1) se efectúa por contacto directo con las secreciones respiratorias de los pacientes infectados (nariz-mano, mano-mano y mano-nariz), pero también por vía aérea, y a través de objetos contaminados, lo que convierte a esta patología en altamente contagiosa.



Es importante destacar que se trata de una enfermedad vírica, y que por ello los antibióticos no son efectivos y que la medicación existente sólo palia los síntomas. Además, el control de la duración del tratamiento es importante ante posibles complicaciones o el agravamiento de la enfermedad, sobre todo si se trata de grupos de riesgo: asmáticos, ancianos, niños, hipertensos, etc.



Se presenta en forma de epidemias anuales que ocurren durante los meses más fríos: al permanecer mayor tiempo en lugares cerrados, poco ventilados y secos, las posibilidades de sufrir un resfriado aumentan. Los períodos anuales de mayor incidencia son: el inicio del curso escolar en otoño, mediados de invierno y primavera.



El periodo de incubación del resfriado, también denominado catarro, oscila entre 48 y 72 horas después de la infección viral, y tras él aparece el cuadro clínico característico, con un inicio progresivo.



Síntomas:

Los síntomas iniciales son: ligero malestar general, obstrucción/irritación nasal, rinorrea, estornudos, picor y sequedad de garganta que desaparece en el 2º-3º día. La tos aparece en aproximadamente el 30% de los casos, hacia el 4º-5º día, cuando los síntomas nasales disminuyen y perdura durante 1 semana o 2 semanas. A medida que evoluciona la sintomatología, las secreciones nasales adquieren consistencia espesa, incluso purulenta y aumenta la producción de tos. La fiebre no suele ser elevada.



El resfriado es una enfermedad auto limitante, que cursa en 4-10 días; sin embargo no es extraño que durante el proceso o inmediatamente después se presenten complicaciones como otitis media, sinusitis y bronquitis. La inmunidad es corta y limitada, por lo que las reinfecciones son frecuentes.



Tratamiento del resfriado:

Se dispone de un tratamiento farmacológico y de un tratamiento no farmacológico.



1. Tratamiento No farmacológico: existen una serie de medidas de carácter general que son aconsejables en los pacientes afectados por resfriado:

- Aumentar la ingesta de líquidos, sobre todo procedentes de caldos de verduras y zumos de frutas (2 litros al día).

- Dieta ligera y equilibrada.

- Evitar el consumo de tabaco y alcohol.

- Humidificar el ambiente adecuadamente.

- Evitar los locales cerrados o mal ventilados.

- Evitar los cambios bruscos de temperatura.

- Reposo en cama, pero evitando un excesivo abrigo.

- El empleo de caramelos, por su efecto demulcente sobre la mucosa faríngea, produce una reducción de la irritación a este nivel.

- Promover ciertas medidas higiénicas preventivas como: lavar frecuentemente las manos, utilizar pañuelos desechables, evitar los locales cerrados o mal ventilados, evitar los cambios bruscos de temperatura, protección de nariz y boca al toser y estornudar, evitar frotarse los ojos, etc.

- Evitar las pastillas de regaliz, ya que producen sequedad de boca además de que, en algunos casos, pueden alterar la tensión arterial.



2. Medidas No farmacológicas específicas:



A. Para la congestión nasal: en niños pequeños y embarazadas, la aplicación de gotas de suero fisiológico, es el tratamiento de elección. En los niños administrar mejor gotas que spray. En general es recomendable humidificar el ambiente, evitando añadir mentol, eucalipto, etc. y realizar inhalaciones o vahos de vapor con agua o suero fisiológico.



B. Para el dolor de garganta: recomendamos hacer gárgaras de solución salina (una cucharada de sal en un vaso de agua tibia).

C. Para el malestar general, estado febril: reposo, evitar esfuerzos, cambios bruscos de temperatura y ambientes cargados.

D. Para la rinorrea/estornudos: utilizar pañuelos desechables, lavarse frecuentemente las manos, evitar frotarse los ojos, emplear vaselina o alguna pomada hidratante para la nariz enrojecida y los labios.

E. Para el dolor de oídos: se puede aliviar aplicando calor local.

F. Para la tos: empleo de demulcentes, ingesta abundante de líquidos, gargarismos con agua tibia salada, y evitar ambientes cargados.



3. Tratamiento farmacológico: hay que desaconsejar el uso de antibióticos, ya que no se trata de una enfermedad bacteriana, sino viral. No existe una terapia antiviral específica, las opciones disponibles tratan exclusivamente de controlar los síntomas, con el objetivo de mejorar el estado general del paciente. En cualquier caso, en cuanto aparecen los primeros síntomas, pida consejo a su farmacéutico o médico. Sabrán aconsejarle sobre cual es el tratamiento (farmacológico, homeopático o fitoterapeútico) más adecuado en función de sus síntomas.

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